LOS SERES
VIVOS
Un ser vivo es un organismo de alta complejidad
que nace, crece, alcanza la capacidad para reproducirse y muere. Estos organismos están formados por una gran cantidad de átomos y de moléculas que constituyen un sistema
dotado de organización y en constante relación con el entorno.
Los seres vivos pueden funcionar con autonomía durante toda su existencia y recién sufren la pérdida de sus propiedades estructurales al morir. Estos seres están formados por células, en cuyo interior tienen lugar diversas reacciones químicas que las enzimas se encargan de catalizar.
Las
diferentes culturas creadas
por los seres humanos comparten la lamentable tendencia a dañar a otros seres
vivos, buscando siempre justificar
sus acciones para no enfrentar su condición de crueles y
despiadados. La forma quizás más inocente en la que las personas atentan contra
la naturaleza es la matanza de animales para su propia alimentación; las
distintas especies que sirven de bocado para el insaciable sistema digestivo de
los hombres son criadas en condiciones que poco podrían envidiar las víctimas
de guerras y campos de concentración, privadas de su libertad y condenadas a
engordar para luego ser asesinadas.
Resulta
triste pensar que su único consuelo pueda ser el hecho de vivir cinco veces menos de lo esperable,
en el mejor de los casos, ya que muchos pasan por la cuchilla al poco tiempo de
nacer, como los terneros. Los seres humanos crecemos siendo partícipes
indirectos de este horror, y algunos dan el paso siguiente y se convierten en
verdugos. Lo más terrible y preocupante es que nos escudemos en ridículas e
inexactas razones,
donde la palabra proteínas suele ser la protagonista.
Pero los
animales no son las únicas víctimas de nuestra especie, ya que los vegetales
que comemos tampoco gozan de una vida muy
natural. Como suele suceder, existen grupos de personas que intentan promover
un cambio, dar fin a tanta violencia y comenzar a vivir en armonía con los
demás habitantes de este planeta; pero la estructura de las sociedades humanas
no es compatible con el respeto y la igualdad.
Los perros
son el ejemplo más cercano que muchas personas tenemos de seres vivos que
aprenden a adaptarse y a respetar a quienes lo
rodean. Partiendo de la fidelidad y el cariño que nos muestran, aceptan
todo tipo de imposiciones y humillaciones, como los procesos de adiestramiento,
con tal de hacernos felices. Soportan paseos en los que no se les permite
correr en libertad,
lo cual debe resultar tortuoso para animales tan activos. Se someten a todas
estas condiciones injustas y jamás hacen uso de su fuerza superior, ni de sus supersentidos o de sus
garras y dientes para imponerse; si tan sólo comenzáramos a imitarlos,
resolveríamos gran parte de los problemas del mundo.


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